SC y yo ya no estudiamos juntos. Si soy sincera, una de las cosas que más extrañé al comenzar la universidad, era el hecho de competir con él por la nota más alta; debo reconocer que era muy divertido. No sólo competíamos por la nota más alta,eventualmente también comenzamos a competir por ver quien era el más antipático, así que, no nos tratábamos muy bien. Sin embargo, a pesar de que han pasado casi dos años desde que nos graduamos, y contrario a lo que dice la mayoría de la gente, no hemos perdido el contacto.
Por ser tan odiosos entre nosotros, nunca lo he visto como una persona a la que contarle mis cosas en serio; pero últimamente ha sido un poco diferente. Primero quiso que dejáramos de tratarnos mal, que dejara los apodos y lo llamara por su nombre, me preguntaba como estaba. Mi mente daba mil vueltas pensando que podría pedirme, ya que, cuando estudiábamos juntos y se comportaba de manera similar, solía pedirme ayuda con algo. Pero no, o al menos lo negó.
Después quiso que viéramos Dragon Ball juntos; pensé que solo quería que le consiguiese la película y aparte no me gusta tanto, por lo que le dije que pasaba. Para mí todo seguía normal, un poco extraño por el buen trato, pero normal. Hasta que tuve un sueño de nosotros dos pasando el rato como antes, y era... Lindo, en un sentido cursi. Recapitulé todo lo que había cambiado y ¡Bingo! Le gusto. Sin embargo, recordé que era solo él, nosotros no podríamos tener un momento lindo cursi, jamás. Yo no podía gustarle, éramos nosotros, como siempre.
Pero salimos en grupo (ya habla con el resto de nuestros amigos), y una de mis pocas amigas notó que lo estaba llamando por su nombre y me preguntó el porqué. Le conté como quería que nos tratáramos como personas civilizadas; se rió y me dijo que a él le gusto desde hace años, que había notado como él era tímido con todos excepto conmigo. Como pude cambié la conversación, era incómodo. Unos días después fuimos a la Expo-Estudiantes y esta fue una micro conversación:
Yo: Estás como distraído, ¿qué tienes?
Él: Nada, sólo no me interesa estudiar afuera.
Yo: ¿Por qué viniste, entonces?
Él: No tenía nada que hacer.
Yo: Te escapaste de clases.
Él: Me invitaste.
Yo: ¿Viniste sólo porque te invité?
Él: Si.
Lo dijo encogiéndose de hombros, como si fuese obvio, pero nos arrastraron hasta el siguiente stand y no seguimos hablando. ¡Estoy confundida! Esto es algo que siempre he intentado evitar, que me guste un amigo. Es extraño como me molestó que hablara de sus nuevas amigas de la universidad y me comparara con ellas; si, celos, probablemente, pero los amigos también sienten celos, ¿no? Nosotros no serviríamos como pareja, nunca, él es tan... Él. Nuestras opiniones siempre encuentran una manera de chocar, aunque es divertido como se está esforzando por no discutir y sólo poner los ojos en blanco. No soportaría acercarme a él; ni si quiera lo beso en la mejilla y lo abrazo como al resto de mis amigos, la idea de hacerlo es... Incómoda, definitivamente, muy incómoda. El punto clave aquí es que a él le gustan las rubias; obviamente yo no soy rubia, sólo una extraña purplehead, por lo que es posible que yo esté pensando todo esto sin ninguna razón y ni quiera le guste.
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