martes, 29 de enero de 2013

Friendzone

La "friendzone" existe desde hace mucho tiempo (probablemente desde que existe la amistad), aunque el termino en sí, es algo que se ha puesto de moda más recientemente. Es tan sencillo como que la persona que te gusta te considere su amig@.

Mucho se ha hablado de las personas "exiliadas" a la friendzone y sus sentimientos: limitados, rechazados y montones de corazones "rotos"; aparte si es una chica quién rechaza, es típico encasillarla como una tarada que gusta de chicos idiotas; por otra parte si es un chico (la friendzone no es exclusiva para hombres, muchas mujeres también pasan tiempo allí), entonces se supondrá que esta buscando chicas fáciles. Yo por mi parte nunca he caído en la friendzone... O al menos no en ese sentido; siempre he sabido separar a mis amigos de las personas que me "gustan", nunca he mezclado las cosas, pero hablando estrictamente, estoy en la zona de amigos de mis amigos, y espero no salir de allí.

Pero del otro lado de la luna (no me gusta mucho lo de: la otra cara de la moneda), esta una situación de la que se habla muy poco, y es como se sienten las personas a las que sus amigos se les confiesan. Justo estoy pasando por esto, y debo decir, no es nada agradable. Es absolutamente incómodo, es tener la amistad en mis manos y saber que no importa cual sea la decisión, nada volverá a ser igual. Además esta el hecho de ser la única en mi grupo de amigos que no tuvo ninguna clase de drama con otro del grupo (porque si, tenemos el mismo grupo de amigos), y siempre he estado orgullosa de eso; por experiencia se que esto nos afectará a todos.

Algunas veces me quejé porque mis amigos me veían como otro chico, pero no era esto exactamente lo que quería; cuando se trata de mí, es mejor estar en la friendzone que en la lovezone (ok, eso lo inventé).

jueves, 24 de enero de 2013

Jueves

Si, tengo muchos amigos, pero esos no quiere decir que no tengo una mejor amiga. Hemos estado juntas desde los ocho años y no puedo imaginar mi vida sin ella.

Siempre ha estado cuando la necesito, ha soportado mis momentos más estúpidos, ha entendido todo lo que quiero decir con sólo verme, nos hemos reído de cosas que nadie más entiende; hace mucho que es más que mi mejor amiga, es mi hermana. Por supuesto, como mi hermana, hemos tenido miles de peleas, muchas veces pareció que no volveríamos a hablar, pero de alguna forma nos unían.

Somos tan opuestas, a veces me pregunto cómo demonios nos soportamos, supongo que es cuestión de equilibrio. Sol y luna. Día y noche. Bien y mal. Ella tiende a ser más paciente, compasiva, sociable y sensible, por el contrario, no creo que ninguna de esas cualidades se puedan aplicar a mí.

La amo, y realmente odio cuando las personas la lastiman, cuando no saben apreciarla; creo que en esos momentos, con esas personas, es cuando he llegado a ser más cruel. No puedo evitarlo; si, ella es más sensible que yo, pero no es tan fácil hacerla llorar, así que, me molesta mucho. Por su parte, ella tiene otra forma de "cuidarme". No pienso que lastimarme sea muy sencillo, pero posiblemente, molestarme si lo es. Cuando dejo que la ira me controle, no pienso mucho en consecuencias, y ella se convierte en una especie de consciencia; es una de las pocas personas que escucho en esas circunstancias (claro después de muchos años de pagar mi rabia con ella).

Hay mil cosas por las que disculparme, mil cosas más por las que agradecer, pero lo importante de todo esto, es que no importa cuanto tiempo viva, ni cuanta gente conozca, nunca, nadie, podrá quitarle su lugar como mi mejor amiga.

Tontita hermosa, mi sol, feliz cumple.

jueves, 17 de enero de 2013

Día nostálgico...

Es increíble como un simple olor puede hacerme recordar y sentir tantas cosas.

Uno de mis amigos, cuando estábamos en bachillerato, usaba una colonia de olor dulce sin empalagar ni dejar de ser masculina, y me hace recordar el frío que hacía estando hasta tarde en el liceo; la brisa siempre me despeina, pero la brisa de las cinco de la tarde de esos años siempre será diferente. Esa colonia me recuerda los días en los que, aunque no tuviese clases, esperaba horas y horas sentada en el piso del patio (ensuciando el uniforme), viendo a mis amigos jugar fútbol, para después irnos caminando (quién sabe cuantos kilómetros), mientras hacíamos estupideces.

Recuerdo como mis amigos me daban la mano para cruzar las calles, por miedo a que me atropellaran (creo que piensan que tengo 5 años); como siempre terminábamos sentados en el mismo pasillo del liceo, hablando de cosas sin importancia y escuchando música; como a las seis de la tarde nos corría siempre el mismo profesor (seguro que nos extraño cuando nos graduamos); como sabían que quería estar sola o necesitaba un abrazo; como hacían cosas ridículas, algunas veces solo para hacerme reír; la forma en la que me abrazaban y me levantaban del piso aunque supiesen que no me gustaba, ellos por alguna razón (no sé si logro describirlo con todo esto), me hacen sentir segura, es por eso que más que mis amigos son mis hermanos. Siempre quise un hermano mayor y cada uno de ellos lo es a su manera; si lograra juntarlos todos en una sola persona, serían el hermano mayor más perfecto en todo el universo.

Hoy alguien en el transporte de la universidad tenía esa colonia y sin siquiera hablarme me sentí nostálgica, segura y preparada para salir bien en mi examen de hoy. Me di cuenta de que en ese tiempo fui feliz. No feliz de tipo "feliz sin problemas de depresión", sino del tipo "feliz porque no importa si me siento mal, ellos harán algo y lo olvidaré".

Mi amigo de la colonia me llamó esta semana (ya no usa esa colonia) y me dijo que me extraña y esta cansado de los hipócritas de la uni. La verdad no me alegra que se sienta mal, pero me siento mejor al saber que no soy la única del grupo que se siente así. Ok, no todas las personas a las que trato en la universidad son hipócritas, algunas hasta me caen bien, pero nunca superaran a mis hermanos (hasta mis padres los quieren), no importa que nuestras universidades apenas nos dejen tiempo para vernos, cada vez que nos reunimos es como si nada hubiese cambiado. ¡Los extraño!

sábado, 12 de enero de 2013

Libertad

Ayer salí temprano de la universidad y mientras regresaba a mi casa, entre colas en el autobús, iba viendo por la ventana a un chico que iba en bicicleta. Hace años que yo no me monto en una bicicleta, pero ver a ese chico me hizo recordar como me hacía sentir.

Cuándo estoy triste o desesperada, el alivio más inmediato es llorar o gritar, pero son acciones un poco llamativas, así que generalmente camino. De hecho, camino más rápido cuando me siento así, como si quisiera dejar atrás mis problemas; cuando era más pequeña pasaba igual con andar en bicicleta.

Luego me dí cuenta que no eran un simple consuelo, me sentía libre. Andar tan rápido en bicicleta que todo a mi alrededor se borre, caminar distraída, gritar hasta que no quede aire en mis pulmones, flotar boca abajo en el agua hasta que mi cuerpo siente alivio al volver a respirar, correr por diversión, escribir, son actos que me hacen sentir realmente libre, en esos momentos no importa nada, estoy bien. Claro, hay sólo una cosa más que me libera de la misma manera, pero es algo que intento olvidar.

La verdad es que ya no sé andar en bicicleta, sé que dicen que es algo que no se olvida, pero las últimas veces que lo intenté no salió muy bien, sin embargo, estoy pensando volver a aprender, aunque duelan las caídas; eso, o sacar buenas notas este semestre para que me dé tiempo de practicar Taekwondo, jamás lo he practicado, pero si quiero que este año sea diferente debo hacer cosas nuevas, ¿no?

miércoles, 9 de enero de 2013

Sentimiento extraño II

El por qué no tendremos nada es tan simple como que nos conocimos por internet. Estúpido, lo sé, jamás pensé que me gustaría alguien que conocí por internet, pero me pasó.

Tal vez no sería un gran problema si no viviésemos en ciudades diferentes. A algunas personas les funciona lo de "amor a distancia", no lo niego, pero no creo que eso podría ser aplicable a nosotros; ambos estudiamos toda la semana, incluso, a veces, los fines de semana, así que, tendríamos que vernos, como mucho, una vez al mes, aproximadamente. Y eso, claro, si no estamos en época de exámenes.

Sé que nada de eso debería importar si realmente me gusta, pero no puedo evitar pensar que hubiese pasado si no existiese el internet, ¿nos hubiésemos conocido? A veces tiendo a ser un poco cursi y pensar que la persona ideal para mí debería conocerla bajo todas las circunstancias posibles; me explico, que no sea solo por casualidad, sino que hayan mil motivos que nos lleven a conocernos.

Mil ideas dan vueltas en mi mente, posiblemente solo sea que tengo miedo a los sentimientos...

lunes, 7 de enero de 2013

Frustración.

Me siento tan frustrada. Hoy es uno de esos días en los que parece que mientras más te esfuerzas por algo, más inalcanzable se vuelve; uno de esos días en los que todo lo que quiero hacer es dormir para olvidar como me siento; en los que desearía que alguien lograra entenderme.

Lo que pasó seguramente es estúpido. Pase toda la navidad esperando el primer corte de notas de la universidad; en general no estuvo tan mal, pero la materia que estoy viendo por tercera vez, me esta asfixiando. Entre más estudio, peor salgo. Es como si comenzara a absorberme la vida; no salgo con mis amigos durante el semestre para estudiar para esa materia, y aun así, no logro nada. Correr sin avanzar; termino agotada y en el mismo lugar. Amarrada, así es como me siento, no es algo que me guste sentir física o mentalmente.

Escribiendo esto me siento algo mejor, sin embargo, no dejo de pensar si debería seguir con esto o simplemente buscar otra cosa que hacer...