Soy tan patética.
Si, eso es lo que me viene a la mente cuando releo lo que he escrito. Y no, justo ahora no estoy siendo autocompasiva, simplemente fue lo primero que pensé, a veces me quejo demasiado. Tampoco ando con una nube encima, odiándome a mí misma a todo lo que doy.
De hecho, hoy me siento tranquila, capaz. Esto sonará salido de algún libro de autoayuda, pero creo que he estado aferrándome demasiado al presente y ya es hora de mirar más al futuro. Ya he leído eso de "vivir el presente", pero en mi caso, como ya dije, en lugar de vivirlo, me aferro al ahora, a lo conocido, por alguna clase de miedo tonto a avanzar.
Supongo que cuando se es feliz, uno podría rechazar los cambios, pero la cuestión es que no soy precisamente feliz ahora, así que, ¿para qué seguir anclada en este punto del espacio-tiempo cuando puede haber algo más allá?
Por supuesto, existe la posibilidad de ser demasiado exigente e inconforme como para saber apreciar aquello que debería hacerme feliz, y que al final toda búsqueda sea en vano, pero no encuentro razones para conformarme con este presente.
Y todo esto porque hoy, final de semestre, después de verlo inalcanzable, he terminado el básico de mi carrera. Todavía falta tanto, mas ya no se siente como que me he equivocado al pensar que podría cargar un horrible peso, ahora sé que puedo, pero no lo haré si no avanzo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario