domingo, 19 de mayo de 2013

Hace un año...

Hace un año era 19 de mayo, sábado. Se suponía que ese día mi mamá me despertaría temprano para ayudarla a limpiar la casa antes de ponerme a estudiar para el parcial de Análisis que tenía el lunes, un sábado cualquiera.... Pero eso no fue lo que pasó.

Si, mi mamá entró a mi habitación muy temprano en la mañana. Yo por instinto me hice la dormida, sin embargo no intento levantarme, sino que despertó a mi hermana (compartimos en cuarto) y le dio una pequeña noticia: mi primo, el que sólo me llevaba un año, se suicidó. No pude seguir fingiendo que estaba dormida, tampoco grité ni hice gran cosa, simplemente me quede mirando al techo. No podía creerlo. Digo, no es como si estuviese esperando la muerte de algún tío o algo, pero eso hubiese sido más fácil de creer; eso sin contar jamás había escuchado la palabra suicidio en mi familia.

Mi mamá, mi papá y mi hermano se fueron de viaje unas horas después, como ya dije, yo tenía examen el lunes y ellos no sabían hasta cuando regresarían, mi hermana tenía un proyecto que hacer y también se quedo.

Yo de lo último que tenía ganas era de estudiar, por lo que me conecté un rato, pretendiendo ver estupideces para distraerme un rato. Y él me habló. Si, el chico que me gustaba que conocí por inter, me habló en uno de los momentos más deprimentes de toda mi vida. En ese tiempo yo sólo quería hablarle, ya me había dado cuenta que me gustaba, y pensaba que era estúpido y el no estaba ni cerca de sentir lo mismo, pero quería que fuese mi amigo.

Él se dio cuenta de que yo no estaba bien, me preguntó que tenía y no pude resistirme a contarle todo, no solo lo que sentía por la muerte de mi primo, sino también, de todas las veces que había deseado morir, de lo desesperada que me sentía en ese momento, en como definitivamente no podría suicidarme porque no podía hacer que mi familia pasara por eso nuevamente. Sin darme cuenta dejé caer la máscara de felicidad ante él y le mostré toda mi depresión; y contrario a la mayoría de los chicos que he conocido, él no se asustó con mi momento emocional, intentó animarme, y que mejor cambio de tema que diciendo que le gustaba. Tal vez la mayoría de la gente piense que ese no era el momento, pero precisamente por eso, era algo tan fuera de lugar que era gracioso, una pequeña y lejana estrella en medio del cielo de medianoche.

Mis padres regresaron la noche siguiente, el domingo, todo parecía semi normal. Saber que le gustaba al chico que me gustaba, de alguna forma me daba esperanzas; igual seguía sintiendo que nada iba a ser como siempre. Me aterraba la idea de ir a la casa de mi tía en vacaciones y no ver a mi primo, pero sabía que lo superaría de alguna forma... Hasta que esa misma noche, mientras cenábamos, llamaron a mi papá para decirle que mi medio hermano había muerto en un accidente.

No voy a mentir, la muerte del hijo de mi papá no me dolió en absoluto, posiblemente suene frío, pero no nos llevamos bien mientras vivía, no voy a fingir después de su muerte, tampoco es que hubiese deseado que muriera, y menos de esa forma; lo que realmente me dolió fue ponerme en el lugar de mi papá. Perder a tus padres y luego a un hijo... Yo sólo quería estar para apoyarlo, pero por supuesto, al otro día tenía mi gran examen.

Fue uno de esos días en los que planeas salir aún más temprano de la casa, solo para prevenir, y algo te atrasa. Bueno, justo cuando iba saliendo llegó mi padrino buscando a mi papá. Darle café y explicarle donde estaba no me llevó ni media hora, aún estaba a tiempo de llegar temprano a la universidad, pero había cola en la autopista. En serio, la palabra GENIAL, no define como me sentí. Llegué casi una hora tarde al salón y no me dejaron presentar. Frustración nivel extremo. Ok, no estudie ESE fin de semana, pero tenía casi dos meses preparándome para ese parcial.

Simplemente regresé a mi casa. Entre tantas colas cumplí con el tiempo que me hubiese llevado ver clases, así que cuando mis padres me preguntaron por el examen, les dije que la profesora lo había dejado para después; entre un par de muertes, no quería estresarlos por algo más, después presentaría un diferido.

Ya con todo eso, sentía que el día había sido toda una porquería, pero claro, todavía no terminaba. Tenía al menos cinco o seis años sin ver a mi hermano, lo que casualmente era la cantidad de años entre nosotros; en todo ese tiempo yo no había sabido nada de él.

No sé si yo fui la única que se sorprendió al saber que tenía una sobrina. Y no sé como hubiese reaccionado alguien más, pero en ese momento, después de ese fin de semana, sólo la vi como la pequeña cereza de la peor semana de mi vida...

viernes, 3 de mayo de 2013

Simplemente, no lo sé.

Justo ahora me siento de mierda. No sé que clase de hechizo tiene mayo, nunca lo he entendido, pero de alguna forma termino deprimida. Con o sin razón siempre quiero llorar.

Hoy fue un día muy divertido, ¡amo mis clases de Física! El profesor hace de las clases lo más divertido de día, a demás, el ánimo de entender lo mejora. No niego que hubiese preferido quedarme durmiendo, no por depresión, sino que fue un día lluvioso y frío, como para pasarlo completo en piyama viendo Pucca (me gusta mucho Pucca). Me encanta esa clase de clima, de hecho, generalmente, el solo saber que llueve me hace sonreír; sin embargo, no sé que pasó; tengo estas estúpidas ganas de llorar, sin saber el porqué.

El año pasado estaba igual, y el antepasado, el anterior a ese... No recuerdo el último mayo en el que no me haya deprimido, si es que hubo alguno. Como sea, veré si encuentro algo en la tv para distraerme, escucho música, leo, o cualquier cosa, ¡no me gusta estar así! Te odio mayo.