lunes, 29 de abril de 2013

Historia sin final feliz (sin inicio, tal vez).

SC y yo ya no estudiamos juntos. Si soy sincera, una de las cosas que más extrañé al comenzar la universidad, era el hecho de competir con él por la nota más alta; debo reconocer que era muy divertido. No sólo competíamos por la nota más alta,eventualmente también comenzamos a competir por ver quien era el más antipático, así que, no nos tratábamos muy bien. Sin embargo, a pesar de que han pasado casi dos años desde que nos graduamos, y contrario a lo que dice la mayoría de la gente, no hemos perdido el contacto.

Por ser tan odiosos entre nosotros, nunca lo he visto como una persona a la que contarle mis cosas en serio; pero últimamente ha sido un poco diferente. Primero quiso que dejáramos de tratarnos mal, que dejara los apodos y lo llamara por su nombre, me preguntaba como estaba. Mi mente daba mil vueltas pensando que podría pedirme, ya que, cuando estudiábamos juntos y se comportaba de manera similar, solía pedirme ayuda con algo. Pero no, o al menos lo negó.

Después quiso que viéramos Dragon Ball juntos; pensé que solo quería que le consiguiese la película y aparte no me gusta tanto, por lo que le dije que pasaba. Para mí todo seguía normal, un poco extraño por el buen trato, pero normal. Hasta que tuve un sueño de nosotros dos pasando el rato como antes, y era... Lindo, en un sentido cursi. Recapitulé todo lo que había cambiado y ¡Bingo! Le gusto. Sin embargo, recordé que era solo él, nosotros no podríamos tener un momento lindo cursi, jamás. Yo no podía gustarle, éramos nosotros, como siempre.

Pero salimos en grupo (ya habla con el resto de nuestros amigos), y una de mis pocas amigas notó que lo estaba llamando por su nombre y me preguntó el porqué. Le conté como quería que nos tratáramos como personas civilizadas; se rió y me dijo que a él le gusto desde hace años, que había notado como él era tímido con todos excepto conmigo. Como pude cambié la conversación, era incómodo. Unos días después fuimos a la Expo-Estudiantes y esta fue una micro conversación:


Yo: Estás como distraído, ¿qué tienes?
Él: Nada, sólo no me interesa estudiar afuera.
Yo:  ¿Por qué viniste, entonces?
Él: No tenía nada que hacer.
Yo: Te escapaste de clases.
Él: Me invitaste.
Yo: ¿Viniste sólo porque te invité?
Él: Si.

Lo dijo encogiéndose de hombros, como si fuese obvio, pero nos arrastraron hasta el siguiente stand y no seguimos hablando. ¡Estoy confundida! Esto es algo que siempre he intentado evitar, que me guste un amigo. Es extraño como me molestó que hablara de sus nuevas amigas de la universidad y me comparara con ellas; si, celos, probablemente, pero los amigos también sienten celos, ¿no? Nosotros no serviríamos como pareja, nunca, él es tan... Él. Nuestras opiniones siempre encuentran una manera de chocar, aunque es divertido como se está esforzando por no discutir y sólo poner los ojos en blanco. No soportaría acercarme a él; ni si quiera lo beso en la mejilla y lo abrazo como al resto de mis amigos, la idea de hacerlo es... Incómoda, definitivamente, muy incómoda. El punto clave aquí es que a él le gustan las rubias; obviamente yo no soy rubia, sólo una extraña purplehead, por lo que es posible que yo esté pensando todo esto sin ninguna razón y ni quiera le guste.

domingo, 28 de abril de 2013

Sueños aplazados.

Esta semana fui con unos amigos a la Expo-Estudiante, una especie de feria a donde asisten Institutos y Universidades de varios países a exponer sobre las diversas opciones que existen a la hora de estudiar en el exterior en diferentes niveles académicos, desde cursos de idiomas hasta doctorados. Estuvo genial; había stands, charlas, rifas, presentaciones... ¡Increíble!

Al principio solo quería ir para ver que tal, además podía pasar el rato con mis amigos, pero terminé toda ilusionada con un curso de inglés en Irlanda. Sonaba tan genial; un año en Irlanda, podía irme con mis amigos y teníamos la posibilidad de compartir un apartamento, era lo más... Hasta que atacó la realidad.

Economía, economía, economía, querida, a veces te haces odiar.

Así que mi ilusión se quebró gracias al dinero. 5.000 € no son fáciles de conseguir para una estudiante mantenida como yo, y mis padres no soltarán ese dinero de la nada, aparte la idea de que tenga que dejar la uni por un año, no les agrada mucho que digamos. Sólo me quedan dos opciones, esforzarme por tener muy buenas notas y conseguir una beca, o, esforzarme por graduarme rápido, trabajar y conseguir el dinero por mí misma.

Cómo sea, mis grandioso sueño de vivir en Irlanda un año, deberá ser reprogramado.

miércoles, 24 de abril de 2013

Historia sin final feliz (por ahora... No lo sé).

Había una vez un chico nuevo en mi salón de 8º grado. Bueno, en realidad eran dos chicos nuevos; pero eran totalmente opuestos. Uno hablaba hasta por los codos, y a pesar de ser nuevo, ya el primer día de clase, todos nos sabíamos su nombre; ayudaba el hecho de ser primo de uno de los más sociables del salón, así que para el no hubo ese incómodo estado de "nuevo".

Sin embargo, estaba el otro chico nuevo, y cuando digo que eran totalmente opuestos, es por que lo eran. Este chico no hablaba, aunque le preguntaras algo directamente solo respondía con muecas y señas. Por alguna extraña razón, mis amigas de aquel entonces (a las cuales debo agradecer mi constante repudio a las amistades femeninas), lo consideraron lindo y se dedicaron a acosarlo. Le preguntaban sobre cualquier cosa, cada vez que lo veían era una especie de interrogatorio; mientras más pasaba, más me aburría, así que empecé a responder las preguntas por él, después le preguntaba si era eso lo que quería decir y él solo asentía y me miraba como diciendo "¿Cómo demonios sabes?". La verdad no lo sé, simplemente lo sabía, se me hacía fácil entenderlo y ya.

Eso fue cuando teníamos trece años y estudiamos juntos hasta graduarnos a los diecisiete. Pero yo estudié en una escuela técnica, uno de esos lugares en donde estudias un año más y en vez de salir de bachiller sales de Técnico Medio. Mi sección y mi grupo de amigos (ya no le hablaba a las mismas chicas), se separaron; nos veíamos, pero no teníamos clases juntos. La única persona relativamente cercana que estudiaba conmigo era el chico súper callado, quién no era el más dispuesto a socializar con nuestros nuevos compañeros; y yo, bueno, no me confiaba de los demás, así que, desde ese año siempre estábamos juntos.

Todo esto era como el dibujo animado del sapo que canta y hace todo un show pero que cuando el dueño quiere mostrarlo no hace nada; SC (Súper Callado, solo para acortarlo), hablaba un montón de cosas conmigo, cosas estúpidas, chistosas, absurdas, y demás; sin embargo, apenas se acercaba alguien, él se callaba. Ahora que lo pienso, creo que puedo entender como nos pudo haber visto el resto del mundo. Si yo hubiese visto a dos personas juntas todo el día, una que no habla y otra que se ríe de todo, probablemente hubiese pensado que ambas estaban locas. Genial, tengo que agradecerle SC por haberme hecho quedar como demente por años.

A pesar de mi extraña o lógica forma de ver las cosas, nuestros compañeros siempre pensaron que éramos novios o algo por el estilo; mis amigos y profesores también llegaron a decirlo. ¡Incluso mi mamá lo dijo alguna vez! Y para mí es imposible recordar cuántas veces lo negué; era más que obvio que no teníamos algo, de hecho era impensable... Pero la verdad últimamente no sé que he estado pensando.

jueves, 4 de abril de 2013

Modelo-Ingeniero, no va.

Mis vacaciones están agonizantes, hasta el momento comienzo clases el lunes y bueno, quiero terminarlas con tranquilidad perdiendo el tiempo en mi casa.

Hoy revisé mi cuenta de Tagged (es una red social tipo equis para conocer gente), y tenía una solicitud de amistad de alguien cuyo "nombre" era algo... Simplemente digamos que lo acepté porque mi psicólogo me recomendó darme la oportunidad de tratar con diferentes tipos de personas. Creo que como es normal, lo primero que hice al ver su perfil, fue buscar sus fotos. Buen cuerpo, cabello castaño y corto, ojos azules. Mi nivel de superficialidad no es tan alto como para embobarme con su apariencia, pero obviamente llama la atención.

Sé que parece, pero ¡NO! Ya yo aprendí mi lección, no vuelvo a ilusionarme de alguien salido de internet, sin excepciones.

Bueno, este chico me habló un rato después. No sé si es evidente, pero no soy muy buena sacando conversación, aún así, lo intento; sin embargo, él no era de mucha ayuda. La conversación fue exactamente esto (casi exactamente, ha sido editada por cuestiones ortográficas):

Comienza él.


—Hola.
—Hola, ¿qué onda? (si, saludo así).
—¿Cómo estás?
—Bien, ¿y tú?
—Bien, bien.
(Yo: ...). —Me alegro(?)
—Y, ¿de dónde eres?
—De Valencia, ¿y tú? (En la parte de arriba de la ventana de la conversación dice de donde soy y dice de donde es, pero bueno, tenía que buscar tema ¿no?).
—Caracas.
(Yo: Wow, que conversación tan interesante). —Mmm, cerca.
—Si.
—Ahm, ¿y estudias?
—Si, Modelaje.
(En ese momento entendí de que iba todo. Él es de esas personas que, al tener buen físico, esperan a que el resto nos rindamos a sus pies. Que sean los demás quienes busquen un tema de conversación para llamar su atención, porque ellos son demasiado interesantes como para hablar de cualquier cosa. No digo que todos los modelos sean así; no es que esté rodeada de personas asombrosamente bellas, pero he conocido a un par de modelos súper sociables y agradables, esa es solo es la impresión que el me dio) —Ahh, que genial.
—¿Y tú?
(Yo: creo que no te sorprenderá saber que no tenemos nada en común). —Ingeniería.
—Ok. Y ¿tienes novio?
(Claro, no podía faltar esa pregunta). —No, ¿y tú? (No es como que me importe).
—No, pero ando en búsqueda de una. Si gustas.

Ok, lo dejaré hasta allí (en realidad tampoco hubo más). Sólo quiero analizar esto. Es modelo, obviamente es físicamente atractivo y, ¿no tiene novia? Dejando de lado lo "interesante" que me parece, a lo cuál muchas mujeres no les prestan atención, es probable que sea el hombre ideal de unas cuantas.

No sé si estoy viendo mucha tv, pero me parece que es un perfil falso.

Ok, creo que di muchas vueltas. Lo que en realidad quiero decir es que no soy alguien que se va a guiar por la apariencia de las personas. Cierto, es algo que llama la atención (sobre todo los ojos azules, amo los ojos azules), pero ¿quién quiere tener conversaciones como esta diariamente? No sólo por internet, en persona debe ser aún más incómodo. Yo si soy de las personas a las que el intelecto le parece mucho más atractivo (claro, tampoco quiero sentir que estoy constantemente en una clase de física cuántica), por eso ningún súper modelo vacío va conmigo.